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Formando violinistas con el método Suzuki

Escrito por Marta Sánchez de ProntoPro

Sergio Ramírez, Madrid, violinista y profesor de violín. Cursó sus estudios superiores de música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y los de máster en la Universidad Autónoma de Madrid y en el Centro Superior de Música Katarina Gurska. Actualmente, compagina su labor como intérprete y como docente, siendo esta última actividad la que le permitió sumergirse en el proyecto en el que se encuentro inmerso a día de hoy: la dirección de su propia Escuela de Música.

En enero de 2019 fundó la Escuela de Música Futuro Musical. Unos años antes, se había formado como profesor para poder impartir metodología Suzuki. En sus comienzos, empezó dando clases particulares a domicilio. Sin embargo, cada vez tenía más alumnos y menos tiempo. Por este motivo, decidió agrupar todas las clases en un mismo lugar. Actualmente la actividad principal de su Escuela de Música la desarrollan en el British School Las Rozas. Además, cada vez son más los colegios que reclaman sus servicios para implantar un plan de estudios musical serio y de calidad dentro del marco de actividades extraescolares que ofrecen a sus familias.  

En la Escuela, muchos de los profesores están especializados en la enseñanza del método Suzuki. La metodología Suzuki es un método de lengua materna. Esto quiere decir que al igual que los niños cuando nacen aprenden a hablar su idioma con gran exactitud, ya que lo están escuchando de forma constante, lo mismo sucede con la música. Una de las premisas de las que partía el Dr. Suzuki, creador del método, era que si los niños estaban rodeados de una atmósfera musical, podrían desarrollar una asombrosa habilidad en la música, así como la que llevaban a cabo en el lenguaje. 

Por este motivo, la escucha es un factor fundamental en este método. De igual manera lo es la idea que sostiene que el talento es algo que se puede desarrollar y educar. Este principio, permite a los niños comenzar a tocar el violín u otro instrumento a edades muy tempranas. En su Escuela, la edad más frecuente para empezar a recibir clases son los 3 años.

En Futuro Musical brindáis clases de violín para niños ¿Cuál es el método de estudio de vuestra escuela? ¿Desde que edad los niños pueden iniciarse en estos programas de aprendizaje de violín?

El método de estudio principal, y el más exitoso, es el método Suzuki. Éste consiste en dos clases semanales: una individual y una colectiva con más niños. Estos pueden comenzar a partir de los 3 años de edad. Además, cada trimestre hacemos un concierto. Lo bueno de los niños en edades tempranas es que no tienen sentido del ridículo, y este hecho facilita que disfruten tocando delante de público. 

Además, los niños Suzuki siempre pueden tocar, es decir, su capacidad memorística es tan buena que son capaces de retener todas las piezas musicales de varios libros y siempre suelen estar preparados para dar un concierto. Es verdad que en las clases trabajamos todo esto, pero gran mérito lo tienen sus familias, concretamente los padres y madres que acompañan y visualizan las clases que reciben para luego ayudarles a practicar en casa. 

He de decir que la familia juega un papel fundamental y el método Suzuki contribuye sin lugar a dudas a fomentar y fortalecer el vínculo paterno-filial. Por eso, en nuestra Escuela todos aprendemos, niños, padres y, por supuesto, profesores.

¿Qué tipo de violín preferís utilizar para las clases de niños que impartís y por qué?

Lo primero que hacemos cuando un nuevo alumno comienza, es tomarle medidas para seleccionar el tamaño adecuado de violín que va a necesitar. Yo personalmente recomiendo siempre comprar un violín de luthier. En Madrid tenemos varios talleres, aunque yo siempre recomiendo los violines de Fernando Solar. La inversión es algo más elevada pero la calidad sonora y el buen montaje de los mismos merece la pena. Estos factores influyen directamente en el avance de los niños con su instrumento. 

Sin embargo, soy consciente de que esta inversión inicial resulta algo complicada para algunas familias, sobre todo porque no saben si a su hijo le va a gustar el violín a largo plazo. Por ello, hay algunas marcas más económicas que podemos encontrar en cualquier tienda de música, como por ejemplo, en la tienda Todonotas. Las marcas con las que trabajo mejor son la Kreutzer o la Stentor. En cualquier caso, una vez comprado el violín es recomendable una puesta a punto por un luthier.

¿Cuál es el horario de las clases infantiles? ¿Tenéis varios niveles o categorías o es un solo curso?

Actualmente damos clases de lunes a viernes en horario de tarde, a partir de las 16.30h. Contamos con dos clases colectivas, una de nivel iniciación los jueves y la otra algo más avanzada los martes. Sin embargo, es muy positivo que en las clases colectivas haya alumnos de diferentes niveles. 

De esta manera, los estudiantes que aún tocan menos tendrán a los más avanzados como ejemplo, y esto para ellos es una enorme motivación. Por otro lado, para las clases individuales ofrecemos el horario que mejor venga a las familias que se matriculan.

¿Qué beneficios aportan estas clases en el desarrollo de los niños? ¿Cómo está conformado vuestro equipo de maestros? ¿Cómo se puede solicitar matrícula en estos cursos?

Cada vez hay más estudios que demuestran la enorme cantidad de beneficios que aporta la práctica de un instrumento musical. El método Suzuki, concretamente, desarrolla y potencia lo siguiente: la capacidad de atención y concentración de los alumnos, la disciplina, la capacidad de organización, la paciencia, la capacidad de memorizar, el oído, la psicomotricidad fina, la inteligencia emocional, la socialización, la musicalidad y la técnica violinística (o la correspondiente al instrumento que se aprenda). Para matricularse en nuestra Escuela solo hay que escribir un mail a [email protected] y nosotros os mandaremos el formulario a rellenar para hacer efectiva la inscripción.

Padres e hijos unidos por el violín

Está comprobado que el método Suzuki funciona. Ya son muchas las escuelas en todo el mundo que adoptan esta práctica para enseñar a sus alumnos a tocar algún instrumento. Es importante que el niño comience cuanto antes a aprender música pero lo es igual o más que los padres se impliquen. Ellos acuden a clases con el pequeño y luego tienen que ejercer como profesores en casa. Es más, los progenitores suelen aprender a tocar el violín antes que el hijo y esto es esencial a la hora de ayudarles después. Además junto con el profesor intentan crear un ambiente idóneo para que el niño se encuentre cómodo. Esto es fundamental para el buen aprendizaje del alumno. Los primeros años de vida son esenciales para el desarrollo de los procesos mentales y la coordinación muscular del menor. Se debe empezar a escuchar música desde el nacimiento, de esta manera se irán familiarizando y sumergiendo en un ambiente musical desde el principio.


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